¿Puede hacer testamento una persona incapacitada? Esta es una pregunta frecuente cuando un familiar o allegado ha sido declarado incapacitado judicialmente. La ley establece criterios claros sobre su capacidad para otorgar testamento, asegurando que su voluntad se respete sin vulnerar derechos fundamentales. En este artículo, analizamos en detalle qué ocurre en estos casos, qué requisitos debe cumplir el testador y qué dice la normativa vigente.
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ToggleCapacidad para testar: lo que dice la ley
La capacidad para otorgar testamento está regulada por el Código Civil. Tradicionalmente, las personas con incapacitación judicial requerían una valoración adicional para garantizar que tenían lucidez en el momento de hacer testamento. Sin embargo, la legislación ha evolucionado para dar más protagonismo a la voluntad del testador, asegurando que su decisión sea libre y consciente.
La Ley 8/2021, de 2 de junio, eliminó el sistema de incapacitación judicial y lo sustituyó por un modelo basado en apoyos personalizados. De esta forma, las personas con discapacidad pueden otorgar testamento siempre que el notario considere que tienen la capacidad suficiente para expresar su voluntad. Este criterio refuerza la autonomía de la persona incapacitada y evita que su derecho a testar quede limitado de forma generalizada.
El notario desempeña un papel clave en este proceso. No solo se encarga de redactar el testamento, sino que también debe asegurarse de que el testador comprende el acto que está realizando. Si existen dudas sobre su capacidad, el notario puede solicitar informes periciales para garantizar que el testamento cumple con la legalidad.
Enfermedades y condiciones que pueden afectar la capacidad para testar
No todas las personas con una discapacidad o enfermedad pierden automáticamente la capacidad para testar. La clave está en determinar si, en el momento de redactar el testamento, la persona tiene la capacidad suficiente para comprender el acto y expresar su voluntad.
Algunas enfermedades pueden afectar la capacidad cognitiva y la toma de decisiones. Entre ellas, destacan:
- Demencias y enfermedades neurodegenerativas: como el Alzheimer o el Parkinson avanzado.
- Trastornos psiquiátricos graves: esquizofrenia, trastorno bipolar o depresión mayor con deterioro cognitivo.
- Lesiones cerebrales: daños cerebrales adquiridos por traumatismos o accidentes cerebrovasculares.
En estos casos, el notario debe evaluar si la persona está en un momento de lucidez que le permita testar. Además, el uso de terapias de apoyo, como la fisioterapia oncológica y rehabilitación neurológica, puede mejorar la calidad de vida de estas personas, permitiendo que mantengan su capacidad para tomar decisiones en ciertos momentos.
Procedimiento para otorgar testamento si la persona está incapacitada
Si una persona ha sido declarada incapacitada judicialmente, pero la sentencia no establece una prohibición expresa para testar, puede otorgar testamento con ciertas garantías adicionales:
- Evaluación notarial: el notario verifica si el testador comprende el acto y expresa su voluntad de forma clara.
- Intervención de facultativos: si el notario tiene dudas sobre la capacidad del testador, puede solicitar la evaluación de dos médicos. Ellos deben certificar que la persona tiene capacidad suficiente para testar en ese momento.
- Redacción y firma del testamento: si los facultativos avalan la capacidad del testador, el notario procede a la redacción y firma del documento.
Este proceso garantiza que el testamento se otorgue con total seguridad jurídica y evita futuras impugnaciones por parte de familiares u otros interesados.
¿Se puede impugnar un testamento hecho por una persona incapacitada?
Sí, un testamento puede ser impugnado si existen dudas sobre la capacidad del testador en el momento de su otorgamiento. Las causas más comunes de impugnación son:
- Falta de capacidad mental: si se demuestra que el testador no tenía lucidez suficiente para entender el acto de testar.
- Ausencia de testigos o peritajes médicos: si no se cumplieron los requisitos formales exigidos en estos casos.
- Influencias externas o coacción: si se prueba que el testador fue manipulado por terceros para favorecer a ciertas personas.
Cuando alguien impugna un testamento, los tribunales analizan el caso y el juez decide si el documento tiene validez o si debe anularlo.
¿Qué ocurre si una persona incapacitada no deja testamento?
Si una persona incapacitada no ha otorgado testamento antes de fallecer, su herencia se rige por las normas de la sucesión intestada. En estos casos, los bienes se reparten según el orden de prioridad establecido por la ley, beneficiando en primer lugar a descendientes, cónyuge y ascendientes.
Esto puede generar problemas si la persona tenía deseos específicos sobre el destino de sus bienes, ya que no quedarán reflejados en la herencia. Por eso, siempre que sea posible, es recomendable otorgar testamento para evitar conflictos familiares y asegurar que la voluntad del testador se cumpla.
Importancia de contar con asesoramiento especializado
El proceso de otorgar testamento en casos de incapacidad puede ser complejo, por lo que contar con un abogado experto en herencias es fundamental. Un especialista puede garantizar que el testamento se realice conforme a la legalidad vigente, evitando errores que puedan llevar a su impugnación.
Si tienes dudas sobre la capacidad para testar de un familiar o sobre cómo proceder en estos casos, lo mejor es consultar con un profesional que te ayude a tomar la mejor decisión.
Preguntas frecuentes sobre hacer testamento una persona incapacitada
¿Puede una persona incapacitada revocar su testamento?
Sí, una persona incapacitada puede revocar su testamento si conserva la capacidad para hacerlo. La clave es que, en el momento de la revocación, el testador debe tener plena conciencia de sus actos y la capacidad suficiente para expresar su voluntad de forma clara y sin influencias externas.
El notario juega un papel fundamental en este proceso, ya que debe asegurarse de que el testador comprende el significado de la revocación y las consecuencias de su decisión. Si existen dudas sobre su capacidad, puede solicitar la intervención de facultativos que certifiquen su estado mental.
Revocar un testamento es un derecho del testador y puede hacerse de varias formas: otorgando uno nuevo, destruyendo el documento anterior o realizando una declaración expresa ante notario. Sin embargo, si la persona ha sido declarada incapacitada judicialmente y la sentencia establece restricciones para testar, es posible que no pueda revocar su testamento sin la intervención de un juez.
¿Cómo afecta la tutela o curatela a la capacidad para hacer testamento?
La tutela y la curatela son figuras de protección jurídica destinadas a personas que no pueden gobernarse por sí mismas debido a una discapacidad o enfermedad. La principal diferencia entre ambas es que la tutela implica una sustitución total de la capacidad de obrar, mientras que la curatela permite que la persona tome ciertas decisiones con apoyo.
Si una persona incapacitada está bajo tutela, en la mayoría de los casos se considera que no puede otorgar testamento, salvo que el juez indique lo contrario. En cambio, si está bajo curatela, puede hacer testamento sin necesidad de intervención del curador, siempre que el notario considere que tiene capacidad suficiente en el momento de otorgarlo.
Es importante que, en estos casos, el notario evalúe detenidamente la situación del testador y, si es necesario, solicite la opinión de facultativos que certifiquen su capacidad para expresar su última voluntad.
¿Qué ocurre si la persona incapacitada hace un testamento sin seguir los requisitos legales?
Si una persona incapacitada otorga un testamento sin cumplir los requisitos legales, el documento puede ser impugnado y declarado nulo. Esto puede suceder en los siguientes casos:
- Si el testador no tenía la capacidad suficiente para comprender el acto en el momento de firmar el testamento.
- Si no se cumplieron las garantías exigidas, como la intervención de facultativos cuando es necesario.
- Si se demuestra que el testador actuó bajo presión o manipulación de terceros.
Cuando se impugna un testamento, el proceso se lleva a cabo en los tribunales. Los herederos u otros interesados pueden presentar pruebas para demostrar que el testador no estaba en condiciones de expresar su voluntad de manera libre y consciente. Si el juez concluye que el testamento es inválido, se aplicará la sucesión intestada, es decir, la distribución de la herencia según lo establecido en la ley.
¿Cómo se garantiza que la persona incapacitada no sea manipulada al hacer testamento?
Para evitar manipulaciones o abusos, la ley establece medidas de control al momento de hacer testamento. El notario es la primera línea de defensa, ya que tiene la obligación de asegurarse de que el testador comprende el acto que está realizando y de que lo hace sin influencias externas.
Si existen dudas sobre la capacidad del testador, el notario puede solicitar la intervención de dos facultativos independientes. Estos médicos deben evaluar al testador y emitir un informe que certifique que tiene capacidad suficiente para otorgar testamento. Sin esta certificación, el notario no puede autorizar el documento.
Además, cualquier persona que tenga sospechas de manipulación o coacción puede impugnar el testamento ante los tribunales. En estos casos, se analizarán pruebas como informes médicos, testigos y el testimonio del propio notario para determinar si el testador actuó de manera autónoma.
¿Qué ley regula la capacidad de una persona incapacitada para hacer testamento en España?
En España, la capacidad para hacer testamento está regulada principalmente por el Código Civil. Hasta hace poco, el artículo 665 establecía que las personas incapacitadas judicialmente solo podían testar si dos facultativos certificaban su capacidad en el momento del otorgamiento. Sin embargo, la Ley 8/2021, de 2 de junio, modificó este criterio y eliminó el sistema de incapacitación judicial, apostando por un modelo de apoyos personalizados.
Ahora, el notario es quien debe evaluar la capacidad del testador en cada caso concreto. Si considera que la persona tiene la capacidad suficiente para expresar su voluntad, puede autorizar el testamento sin necesidad de informes médicos, salvo que tenga dudas razonables.
Además del Código Civil, el Reglamento Notarial también regula la función del notario en estos casos, estableciendo su responsabilidad en la verificación de la capacidad del testador. Estas normas garantizan que el derecho a testar se respete, siempre protegiendo la autonomía y voluntad de la persona incapacitada.

Protege los derechos de tus seres queridos con el mejor asesoramiento legal
Hacer testamento es un acto de previsión que garantiza que los bienes se repartan según la voluntad del testador. Cuando una persona incapacitada quiere otorgar testamento, es fundamental cumplir con todos los requisitos legales para evitar futuras impugnaciones o problemas entre los herederos.
Cada caso es único y requiere un análisis detallado para asegurar que el proceso se realice de forma correcta y sin inconvenientes. Un abogado especializado en derecho de familia puede orientarte en cada paso, evitando errores y asegurando que se respeten los derechos de todos los implicados.
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