Abogados de familia: qué son y qué hacen

abogados de familia

Los coloquialmente conocidos como abogados de familia son letrados que se han especializado en una rama jurídica específica, cuya denominación oficial es Derecho de Familia.

Estos abogados disponen de conocimientos específicos y de una amplia experiencia en la resolución de conflictos familiares, tanto si las partes implicadas desean un acuerdo amistoso como si están dispuestas e entrar en litigio.

Además de la representación jurídica, también pueden ofrecen servicios de asesoramiento y consejo legal a una, a varias o a todas las partes que están en conflicto, según sean las circunstancias concretas de cada caso.

Pero para entender por qué los abogados de familia son imprescindibles para salvaguardar los patrimonios familiares y garantizar que los conflictos se resuelvan justa y equitativamente, primero es preciso conocer los campos de actuación abarcados por el Derecho de Familia.

Qué es exactamente el Derecho de Familia

El Derecho de Familia es una rama especializada del derecho que se ocupa principalmente de los derechos y obligaciones (personales y económicas) que se derivan del matrimonio, así como de los generados por los otros tipos de relaciones familiares.

Hacemos hincapié en que cuando decimos «los otros tipos de relaciones familiares» no nos referimos exclusivamente a las relaciones de pareja. A modo de ejemplo, las relaciones entre hermanos, entre primos o entre tíos y sobrinos también se consideran relaciones familiares.

Es decir, el Derecho de Familia es el conjunto de leyes y normativas que regula las diversas formas de interacción familiar.

En definitiva, se trata del marco legal al que obligatoriamente hay que atenerse a la hora de defender los derechos y hacer cumplir los deberes de todos los familiares (o miembros de una unidad familiar) implicados en un desacuerdo o en un conflicto abierto.

Tipos de conflictos en los que es recomendable el asesoramiento de un abogado de familia

El corolario de lo anteriormente dicho es que Derecho de Familia es aplicable en un amplio abanico de situaciones, con la única condición de que las partes en desacuerdo o en conflicto han de mantener algún tipo de relación familiar.

Más en concreto, estas son algunas de las situaciones en las que suelen intervenir los abogados de familia:

Divorcios y separaciones

Tanto si se trata de matrimonios como de cualquier otro tipo de pareja de hecho o asimilable, el abogado de familia es el profesional adecuado para establecer los términos y condiciones de la separación. Los puntos más conflictivos en estos casos suelen ser:

  • La distribución de los bienes comunes.
  • La cuantía de las pensiones alimenticias.
  • La custodia y tutela de los hijos en común menores de edad, así como los regímenes de visitas.

Adopciones

Pero la contratación de un abogado de familia no siempre tiene que obedecer a una ruptura o a un conflicto familiar de otra índole.

A modo de ejemplo, en los casos de adopción de menores resulta una figura que facilita que los futuros padres adoptivos lleguen a buen puerto, logrando sortear el océano de obstáculos legales y burocráticos que se encontrarán en el camino.

Violencia doméstica

Cambiando de tercio, nos referimos a este desagradable tipo de casos, en los que una de las partes ha sufrido maltrato u otro tipo de abusos.

En esas circunstancias, es imprescindible contar con un abogado de familia acostumbrado a batallar en estas lides y que sea capaz de activar todos los mecanismos legales de protección personal de la víctima y de su descendencia.

Cuestiones de paternidad

Cuando existen dudas acerca de la paternidad de los hijos, también es el abogado de familia la persona indicada para asesorar al interesado y representarlo en un posible litigio ante los tribunales.

De la misma manera, los hijos no reconocidos y que tienen sospechas fundadas acerca de la identidad de sus progenitores tienen en el abogado de familia a su mejor aliado.

Acuerdos prematrimoniales

La firma de un acuerdo prenupcial, conforme a ley y equitativo para ambas partes, es una especie de seguro económico ante una futura separación de pareja. Además, evitará los gastos derivados de una posible ruptura.

Evidentemente, para asegurarse de que todos los términos del acuerdo prematrimonial se ajustan a la ley, nada mejor que disponer del asesoramiento de un letrado especializado en Derecho de Familia.

Administración de herencias y concertación de acuerdos entre herederos

El abogado de familia también está capacitado para administrar una herencia, especialmente si los bienes son muy diversos y existe un número elevado de herederos (o de posibles herederos).

En estos casos, el jurista no solo ha de encargarse de que los deseos del difunto se cumplan según lo estipulado en el testamento. También intentará solucionar las posibles disputas entre herederos, intentando en lo posible esquivar la costosa e incierta vía judicial.

Sucesiones en empresas familiares

Tras el fallecimiento de los propietarios de empresas familiares de gran tamaño, es frecuente que entre sus herederos no exista acuerdo acerca de cómo se va a distribuir el patrimonio empresarial.

En adición, tampoco suele haber acuerdo acerca de quién es la persona que va a suceder al fallecido como máximo responsable de la empresa.

En estas complejas situaciones se entreveran las cuestiones familiares con las hereditarias, las patrimoniales, las financieras, las societarias y las fiscales.

Por tanto, lo más recomendable es que sean dilucidadas por un equipo de juristas, cada uno de ellos especializado en un área concreta. Uno de ellos, abogado de familia.

¿Resulta rentable contratar a un abogado de familia?

Muchas de las personas implicadas en un conflicto familiar se preguntan si merece la pena asumir el coste que suponen los honorarios de un abogado de familia de prestigio. Esto ocurre con mayor frecuencia cuando la mayoría de las partes prefieren alcanzar un acuerdo extrajudicial.

En nuestra modesta opinión, la intervención de un abogado de familia siempre es más que aconsejable. ¿Por qué? Porque en el caso de litigios judiciales familiares, la correcta elección del jurista es el hecho que puede marcar la diferencia entre que el contratante vea satisfechas sus demandas o se incumplan sus expectativas.

Y cuando ambas partes están dispuestas a dirimir sus diferencias sin que intervenga la justicia, los honorarios de un abogado de familia cualificado y experimentado siempre serán compensados por los siguientes beneficios:

Acuerdos rápidos y 100 % ajustados a las leyes

Los mejores abogados de familia poseen un profundo conocimiento de las leyes y regulaciones que rigen las relaciones familiares. Por tanto, están acostumbrados a concertar rápidamente acuerdos entre las partes, respetando escrupulosamente la legislación vigente.

Seguridad económica y jurídica a corto y a largo plazo

La intervención de los abogados de familia en un conflicto familiar es todo un garante de que no habrá desembolsos económicos futuros.

¿Y qué tipo de desembolsos puede evitar la intervención de un abogado de familia? Todos los relacionados con la posibilidad de que una de las partes decida, tras haber llegado a un acuerdo extrajudicial, que este resulta lesivo para sus intereses, optando por presentar batalla a la otra parte (u otras partes) en los tribunales de justicia.

Y es que en los acuerdos familiares supervisados por un abogado especializado en Derecho de Familia no queda ningún resquicio para las segundas interpretaciones ni para que ninguna de las partes considere posteriormente que el acuerdo no se ajusta a ley.

Es decir, hablamos de acuerdos claros, vinculantes y 100 % conformes a la legislación, algo que disuade a otros juristas de plantear nuevas reclamaciones o disputas basadas en alguna disposición legal.

La conclusión final es que los honorarios de los abogados de familia no pueden considerarse un gasto: se trata de una inversión que protege los derechos de los contratantes, proporcionándoles seguridad legal y financiera.

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